Reconocimientos


Estas son las opiniones de algunos de los músicos más importantes con los que he tenido la gran suerte y el gran placer de trabajar.

MAURI SANCHIS

Músico - Productor.
Mauri Sanchis organista hammond playerJusto en el momento en que se masterizó mi primer disco, Less is More, tomé la decisión de que mi segundo se llamaría Against the Flow (Contracorriente en inglés). Casi dos años después, conocí a Blas Fernández y quedé impresionado por su feeling, su técnica y, por encima de todo, un buen rollo y unas buenas vibraciones que impregnan todo lo que toca y contagian a todos los que le rodean. Tocar a su lado o charlar con él te alegra el día. Cuando culminó su participación en el disco, me di cuenta de que yo no podía pagar su generosidad llamando al disco "contracorriente", así que decidí llamarlo Good Vibes!!!. Muchas gracias, Blas.

CESAR IBARRETXE

Ingeniero de sonido directo,productor e ingeniero de grabación en los estudios Elkar de Donostia (Phil Cunningham, Kepa Junkera, Tejedor, Pascal Gaigne, Alaitz eta Maider, Berrogüeto, Faltriqueira, Idi Bihotz).
Es siempre una garantía trabajar con Blas, tiene un sonido excelente y personal. Posee un contundente "groove" que enseguida te atrapa. Me llama la atención su forma de "leer" las canciones, siempre atento a la melodía, sin falsos artifícios pero lleno de matices. Aunque hemos trabajado juntos en muchas ocasiones tanto en el estudio de grabación como en conciertos en directo, Blas siempre consigue sorprenderme con detalles que demuestran su musicalidad y una pasión desmesurada por su instrumento, la batería. Pero Blas es ante todo un excelente compañero, con mucho sentido del humor aún en los momentos dificiles. Un verdadero placer!!

JAVIER HORCHE

Director de la revista TODO PERCUSION.
La primera vez que vi a Blas Fernández, fue ajustando su batería Yamaha en el mismo escenario del café Antzoki en Durango, donde horas después actuaría el famoso baterísta japonés Akira Jimbo. Al principio no me fijé en Blas ya que intuía que sería un músico más de los muchos que conoces, buen músico, porque si estaba allí era por algo pero no reparé demasiado en él, sin embargo ya durante la prueba de sonido me llamó la atención la forma de golpear la batería, tenia groove, y la banda sonaba compacta.
Cuando comenzó el evento me di cuenta a tan solo unos palmos de mi cámara de vídeo que tenía a uno de los grandes baterístas y con más proyección de nuestro país. Muchos pensarán que esto a simple vista es una exageración, pero se ha de tener en cuenta que el que os escribe se ha dado la vuelta al mundo viendo a los mejores del mundo, a las leyendas a los que nacen ya los que mueren en esto de la batería y la percusión, así que algo tengo que haber aprendido y esa sabiduría lo que me ha agudizado es el olfato musical para detectar cuando alguien es bueno, muy bueno.
Blas Fernández demostró aquella noche que estaba en plena madurez y que transmitía feeling, esto no fue solo opinión mía, sino que el propio Akira Jimbo que actuaría inmediatamente después también era de la misma opinión, algo que me comentó varias horas después en el hall del hotel donde nos alojamos esa noche. Akira me dijo que él mismo viendo a Blas Fernández se daba cuenta de que las raíces son muy importantes, en este caso la sangre latina que Blas había proyectado en su forma de tocar, era algo que envidiaba ya que es fácil de aprender, pero muy difícil de transmitir con credibilidad y Blas lo había demostrado de la manera más sencilla..., sencillamente sintiéndolo.
No importa el tipo de música que estés ejecutando si lo sientes lo transmites. Esta y otras razones son las que me llevan a decir que Blas no es un batería más (me ha salido un pareado, pero es cierto), pertenece a la especie de los músicos de raza. Más adelante cuando nos conocimos personalmente, me alegró saber que no solo existe el músico, sino que además es una gran docente, esto es algo que he comprobado a través de los artículos que hemos publicado en Todo Percusión y sobre todo de los comentarios de los alumnos que tienen y han tenido la fortuna de participar en sus clases.
Estamos pues, ante un baterísta al que merece la pena seguir los pasos ya que tanto las grabaciones en las que ha participado, como sus proyectos personales, sus articulos y propuestas nos enseñan que el camino de la música, de la percusión en este caso, no solo se aprende, sino que se tiene que sentir. Sentir con tanta pasión como lo demuestra Blas Fernández.

ELKARLANEAN

Estudio de Grabación en Donosti.
(...) Blas Fernández de la Hoz ha colaborado en las grabaciones de trabajos como. “ Maren” de Kepa Junkera, “Auskalo” de Alaitz eta Maider, “Nere Ekialdean” de Benito Lertxundi, “Elearen lainoa” de Olatz Zugasti, “Memorian” de Gontzal Mendibil sintonías de Korrika e Ibilaldia, entre otras. Blas Fernández tanto por su calidad como músico como por su gran experiencia en grabaciones de discos, es considerado uno de los baterías más relevantes y profesionales de la escena musical de este país.

TIO PETE

Estudio de Grabación en Vizcaya.
(...) Blas Fernández de la Hoz ha colaborado como músico de sesión habitual para este estudio en las grabaciones de cuñas radiofónicas y jingles publicitarios así como en sesiones de batería y percusión para los siguientes discos:
- ALEX YALEXIS
- CARTOON STYLE
- Sintonía de la serie GOENKALE de ETB
- FOTOPOEMAK de Joseba Gotzon
- “BADATOR MARIJAIA” en el cd “ASTE NAGUSIA 25 URTE”
- DRINKIN’ ROCK
Blas Fernández destaca en el panorama de músicos profesionales en Euskadi por su amplia experiencia, su seriedad y rigor en el trabajo y su gran calidad como instrumentista.

BALEA MUSIKA IDEIAK S.L.

Aitor Alzibar Sanz, gerente Estudio de Grabación en Vizcaya.
(...) D. Blas Fernández De la Hoz ha participado, como instrumentista de batería en diferentes producciones realizadas por esta empresa. Siendo siempre su actuación valorada positivamente. Debido a su calidad y experiencia contrastada D. Blas Fernández De la Hoz es un asiduo en nuestras producciones y recomendado a todos aquellos clientes que demanden a un músico para sus proyectos.

TODO PERCUSION

Un manual imprescindible para el mundo de la batería y la percusión.
Como primer plato, Akira tuvo como teloneros a la fabulosa banda de Blas Fernández, nos referimos a la Blas Jazz Band o, lo que es lo mismo, un grupo de buenos músicos y mejores amigos que se reúnen de vez en cuando para dejar constancia de que la buena música del norte goza cada día de mejor calidad y calidez, ya que interpretaron magistralmente un buen puñado de temas clásicos de funk, Herbie Hancock, Weather Report, etc. En ellos no faltaron los solos de cada componente de la banda y por supuesto de Blas Fernández, uno de los baterías con más proyección de la zona, con el cual tuvimos oportunidad de charlar. Muy aplaudidos por el respetable.
Este profesor de Bilbao fue sin duda alguna una de las grandes sorpresas de una tarde noche en la que la percusión brillo con luz propia. El buen hacer de la banda que planteó, dejo un buen sabor de boca a todos los asistentes. En este reportaje vamos a intentar descubrir un poco más de este entrañable personaje.(...) Pero lo más importante no es eso, sino su amor por la música, su veneración hacia un instrumento que le ha dado casi todo lo que tiene lo que tiene y de lo que disfruta con él. Eso es lo que vimos en el clinic de Akira Jimbo, al cual teloneó de manera magistral, interpretando un puñado de buenos temas estándares del mejor Jazz-Rock. Sabemos que para muchos Blas Fernández es un completo desconocido, pero no por esto deja de merecer un apartado en Todo Percusión ya que su calidad nos dejó bastante sorprendidos. Investigando más a fondo descubrimos un excelente profesor de batería y un músico inmejorable (...)

BATERIA TOTAL

Una buena revista para baterías.
(...) El batería, Blas Fernández, es sin duda alguna uno de los valores a tener en cuenta en nuestro panorama. Que cada cual juzgue por si mismo. Sobran los comentarios.
MADRID MUSICAL S.A. Distribuidor de Instrumentos musicales.
(...) Blas Fernández De la Hoz figura entre los cuatro mejores baterías que han sido seleccionados por la prestigiosa marca de platos ZILDJIAN para actuar en nuestro país como embajador de dicha marca, debido a su prestigio y calidad musical.

PIO LINDEGAARD (Getxo 1997)

El crítico de jazz más venerado de nuestro país.
No es un fenómeno recurrente la aparición de un nuevo grupo de Jazz entre nosotros y mucho menos aún si éste viene montado en los más recientes estilos interpretativos que nos llegan desde la otra orilla del Atlántico, de allá donde nació esta música ya centenaria.
Pero he aquí que se ha producido el caso, además en Vizcaya, más bien aferrada a las viejas tradiciones musicales no sólo autóctonas, sino incluso en manifestaciones mucho más universales que las clásicas de siempre.
Este es el caso del grupo Cartoon Band de Bilbao, que tras una sólida formación en diferentes grupos locales o próximos, han sabido encontrarse y reunirse no sólo para crear una orquesta de jazz al estilo usual, sino adscritos a una de las corrientes más “calientes” del jazz actual ultramarino: El “HIP HOP”.
Dominadores avezados de la técnica musical y atesorando un infrecuente sentido del humor actual, consiguen no solamente ofrecer al público toda una música agradable, marchosa y juvenil, sino todo un espectáculo visual y acústico muy próximo a la estética de los “comics” actuales, que gozan de tanto predicamento entre el público.
Hay momentos en los que el escenario nos recuerda a una película de dibujos (de ahí seguramente el nombre de Cartoon Band) con toda la comicidad, vistosidad y “buena marcha” que nos muestran las pantallas de los cines y de los televisores de hoy, pero que poseen la corporiedad de que carecen las películas. No puedo por menos que avalar la CARTOON BAND con todo mi entusiasmo, augurándoles el éxito que se merecen por su excelente musicalidad, sino por la visión de “gran pequeño” espectáculo que han sabido desplegar.

DONOSTIAKO JAZZALDIA.

Miguel Martín Maíz - Director. Agradecimiento personal desde el Festival de Jazz de Donosti.
(...) Me gustaría que recibieses –y transmitieses al resto de Cartoon Band - el agradecimiento y la felicitación de este Festival por vuestra colaboración en el 1º Ciclo de Músicos Vascos celebrado durante el 32º Festival de Jazz de San Sebastian y por el éxito obtenido con motivo de vuestra actuación en el club Be Bop el pasado 24 de Julio. Confío en que vuestra presencia en nuestro certamen se repita próximamente.

GONTZAL MENDIBIL

Una mención muy especial para Gontzal Mendibil, artista que siempre ha apostado por mí. GONTZAL MENDIBIL BLAS FERNANDEZ. El RITMO SERENO.
Me tendría que remontar al año 1989-90 para daros a conocer mi encuentro con Blas Fernández. Recuerdo que yo estaba preparando el disco “Zu Zeu” cuya grabación se hizo en los estudios de IZ en Donostia. En ese mismo estudio había grabado mi disco anterior “Egunen batean” con el veterano y experimentado batería Paco Díaz.
Me habían hablado de un joven y apuesto músico, que vivía con tesón y con destreza la base rítmica que desplegaba de sus baquetas. Y así empezamos a preparar con músicos muy formados como Alberto Rodríguez (guitarra y arreglos musicales) Edu Basterra-Baxter (bajo), Fran Rubio (piano y teclados) y Raul Llames (guitarra 2ª). Preparábamos la proxima grabación del disco “Zu Zeu”.
Ensayos y más ensayos en el barrio Bilbaino de Uríbarri. Blas siempre imprimía seguridad en lo que hacía, con él descubres la pasión necesaria para hacer amena la estancia musical, pasión que inspira un aporte de serenidad y ductilidad que todo colectivo musical necesita.
Pero además aporta esa confianza que sabes que nunca te fallará. Si alguien se lo toma muy en serio su trabajo éste es Blas. No admite la improvisación por la improvisación, ni la incoherencia ni el descontrol horario. Es serio en lo suyo, y así se lo toma como verdadero profesional. No hay justificaciones que valgan, se prepara o no se prepara “That is the question!”
Recuerdo sus viajes semanales a Barcelona y posteriormente a París. Los suyo era aprender, adquirir más conocimiento y perfeccionarse en su trabajo musical. Todos sabemos lo jodido que ha estado y está el oficio musical. Todos sabemos lo difícil que es la apuesta musical, Blas lo sabe más que nadie y lo sabía, pero él apuesta, lo tenía claro, lo suyo es vivir la música, y vivir de la música, tal vez.
Posiblemente Blas eligió el más complicado de las formas de vida musical. Vivir del directo y con los directos, vivir de las múltiples grabaciones, vivir la pasión de la música en sus muy diversas facetas. Y un buen músico como él se acopla a todos y cada uno de los géneros. Ha probado el mundo del Jazz, el Blues, y el rock and Roll, ha probado la música orquestal y la música étnica, ha saboreado y experimentado con casi todo; ha acompañado a grandes músicos, a grandes y reconocidos autores, sabe como nadie lo que es batallearse en el dificil oficio musical, así ha sido durante estos muchos años. Él lo tenía claro, “yo no quiero ser músico a tiempo parcial, y tampoco quiero ser funcionario de la música”. Algún día quizás quien sabe habré de dedicarme a la enseñanza musical, pero apuesto por lo más vivo, mimando lo que hago”.
Muchos años ya desde que le conozco, aquel chaval confiado en sus posibilidades, ambicioso en sus metas, hoy es uno de los grandes baterías. Y tenemos la suerte que puedes contar con él. Lo que más nos jodía es que todas las niñas estaban loquitas por él. ¡Que no se puede ser tan guapo hombre! Y claro, acaban los conciertos y besitos pa Blas, y ojos que se entrecruzaban. Eh chicas que está con novia, casado y muy casado. La verdad que nos gustaba su timidez.
Los mejores casi siempre son tímidos y no alardean de lo que son, ni de lo que saben. No necesitan de ello, sin mas, lo son.
Han pasado ya más de 17 años, y desde entonces hemos coincidido en muchos, muchisimos conciertos. Hemos preparado muchas canciones, recitales y grabaciones. Recuerdo como muy significativo aquel concierto del año 90 en el Teatro Arriaga de Bilbao. Ese año y el siguiente fueron una giras intensas. Recuerdo como no, el espectáculo musical Olentzaro por teatros vizcaínos. Luego llegó “Memorian” junto a La Orquesta de Bratislava y el Orfeón Donostiarra, con la grabación en los estudios Elkar de Donostia, las actuaciones en directo en Bilbo (Euskalduna), Donostia (Kursaal), Vitoria-Gasteiz (Teatro Principal), Tolosa, Pamplona, Gernika, Santurtzi, Madrid... son algunos de los muchos lugares que hemos tocado juntos.
Yo, a mis cincuenta, me alineo con la gente que me da confianza, por el profesional que me da serenidad y confianza en el escenario, en las grabaciones; apuesto por quien desprende alma como esencia de vida musical. Un músico sin alma es como un poeta sin ritmo, una sintonía inutil y vacía.
Así es Blas… Un músico sereno, un musicazo de altura que jamás alardea de lo que es, pero que lo da todo. Escucharle y seguir su ritmo, envolveros en su sintonía, es lo más y lo menos que os pedimos. A pesar de que en nuestro País la cultura y sensibilidad musical deja mucho que desear, a pesar de los muchos pesares de la industria y el oficio musical, sigue musicalmente vivo, con esa serenidad que le caracteriza, con ese carácter de hacer fácil lo dificil, con ese buen rollo amigable y profesional.
Y en mis sueños de fantasía, yo formaría una comuna de artistas, un intercambio de músicos en el que Blas llevaría el ritmo percusivo preciso, intuyendo que iba a despertar mis emociones, sin alterar mis oídos. El lado rítmico preciso de un vuelo musical profundo y sereno.
¿Qué más se le puede pedir a un buen músico? Que su ritmo se entrelace en nuestros trabajos y que nuestros oídos escuchen y aprecien su ductilidad. ¿Que más y que menos?, así es la música para Blas, así es la vida. Así es su sensibilidad, con ritmo y medida, música por doquier, con el sentimiento artístico a flor de piel. ¡Así es!

ALFONSO PARRA

Alumno

Conocí a Blas Fernández en Mayo de 2003. Fue en la escuela de música MrJam, en la que es profesor. Nos presentó un amigo, alumno suyo. Aficionado tardío a la música, buscaba encontrar la forma de iniciar el camino de hacer realidad un viejo sueño: Tocar la batería. La inclinación por este instrumento viene de adolescente, cuando en una película de Fred Astaire, no recuerdo su nombre, contemplé una escena en la que el protagonista, hombre de negocios, tocaba una batería, mientras bailaba prodigiosamente. La batería, estaba dispuesta en su gran despacho de trabajo, blanca y reluciente. Su sonido, su ritmo, su aspecto, la forma de danzar, de bailar, de tocar, quedaron grabadas en mi memoria. La vida te lleva por otro derroteros y, hasta ese momento no había podido acercarme a mi afición, pero… por fin, con mi medio siglo de existencia, estaba decidido a poner fin a la espera. ¡No puede ser difícil!... pensaba. Cuando en esa primera entrevista le comentaba a Blas mis motivaciones, me agradó su interés. Con una permanente sonrisa y gestos de asentimiento, me escuchaba, sin manifestar ninguna extrañeza por la edad de quien le hablaba. Enseguida, me hizo notar que la edad no era en absoluto inconveniente, -algunos músicos descubrían su vocación de forma tardía-, lo importante era tener ilusión y ganas de aprender. Me sentí acogido y justificado, ¡verdaderamente era lo que quería!.
Los primeros contactos con el instrumento pusieron de manifiesto mi torpeza y también mi desilusión… no era tan fácil como suponía. No sé que vió Blas para decirlo, pero me auguró: -“Llegarás a disfrutar tocando la batería, porque tienes sensibilidad”, “la música es sentimiento, la técnica es sólo un vehículo para expresarlo”, “si no sientes y no transmites a los demás, no vale de nada. La técnica más depurada es inútil sin el sentimiento”. Su seguridad, su convencimiento, disiparon mis dudas y alentaron mi motivación.
Son ya tres los años que disfruto de sus enseñanzas. Durante ellos, además de aprender, hemos conversado, intercambiado opiniones, buscado explicaciones a algunas cosas… Durante ellos, ritmos, paradiles, síncopas, negras, corcheas, golpes, silencios, anacrusas, tresillos, breaks... Omar Hakim, Steve Gadd y muchos más… Ritmos, técnica, historia se han juntado, alternado y complementado. Han dado lugar a momentos divertidos, alegres, interesantes, comprometidos, no exentos de dificultad y… a veces de desánimo.
“¡Vamos, vamos! ¡Otra vez!... ¡Hay que repetirlo mil veces!... ¡Con la izquierda, dos mil!... El batería debe manejar ambas manos, conseguir la misma destreza, la misma precisión, la misma potencia, la misma… "sensibilidad”.
Muchas horas, a lo largo de más de 120 semanas, también han conseguido progresos. Qué lejos queda todavía... ¡cuánto cuesta cambiar de ritmo con soltura! ¡mantener el “tempo”! Acentuar, poner sentimiento ¡Coordinación!.
“¡olvídate de contar, siente! ¡siente la música…déjate llevar!”, “no te preocupes Blas, no tengo prisa”.
Se mezclan las palabras que podrían definirle:
Emoción, el sentimiento musical. Idealista, “¡el músico está hecho para la creación y la búsqueda de nuevos sonidos!” Perfeccionista, “¡Repetir y repetir, no puede haber fallos!”, Amistad, en especial, a sus hermanos de la música. Responsabilidad, horas y horas de ensayos hasta la perfección. Inquietud, el tiempo discurre lento cuando se quiere alcanzar algún logro, poner en marcha algún proyecto. Desengaño, el mundo de la música ofrece, a veces, aspectos oscuros. Compromiso,  “La música es mi vida”.
Buen conversador, confiado, noble. Nada de rey, si de profeta. No te olvides Blas, el mundo lo dirigen los reyes pero lo cambian los profetas. Sólo queda agradecerte, Blas, tus enseñanzas, tu conversación, tu confianza, tus ánimos, tu dedicación…
Sólo queda desearte, Blas, todo lo que te mereces.